Cada vez más cerca de ver el Big Bang

grb-09042310 segundos duró, lo que sin duda va a dar que hablar en la comunidad de astrónomos de todo el mundo que se dedican al estudio del espacio profundo, y como no, a los físicos teóricos que se encargan de desvelar la encrucijada de datos y cifras que escupen sus simulaciones en superordenadores.

Se trata de una explosión de rayos gamma que se produjo en la constelación de Leo el pasado 23 de abril, localizada por el satélite Swift. Tal acontecimiento tiene varias perspectivas importantes: la primera se trata del hecho espacial más lejos y viejo a la vez del que tenemos datos hasta la fecha. La explosión es el resultado en forma de rayos gamma, de un evento que “sucedió” en nuestra línea de sucesos horizontal, hace 12.800 millones de años, ya que esos son los años-luz de distancia a los que está el suceso localizado.

Pero es que además, lo que denomino suceso, no es si no la más que probable formación de un agujero negro como resultado de un colapso estelar, en los comienzos de la andadura de lo que llamamos Universo. En concreto a unos 600 millones del nacimiento del mismo. Recordemos que el nacimiento de nuestro Sol está fechado hace unos 4.500 millones de años.

Los especialistas del Observatorio europeo Austral (ESO), cuyos telescopios han participado muy activamente en la caza e investigación del estallido y su resplandor posterior, explican que las primeras estrellas se formarían cuando el cosmos tenía entre 200 y 400 millones de años, lo que da una idea del universo primitivo al que corresponde el GRB 090423 (Nombre científico asignado al acontecimiento).

Es decir estamos viendo un reflejo del pasado de nuestra aparente realidad, de un universo postprehistórico. Las primeras estrellas se formaron entre los 200 y 400 millones de años. Es decir esta estrella debería ser muy especial.

Los estallidos de rayos gamma son las explosiones más luminosas que se conocen en el universo y se cree que se producen cuando una estrella masiva agota su combustible nuclear y colapsa formando un remanente superdenso, que puede ser una estrella de neutrones o un agujero negro, y emitiendo chorros de gas superenergéticos.

Ya estamos un poco más cerca de conocer los mecanismos primitivos del universo y de su composición. Estoy convencido que el estudio en detalle de este fenómeno dará a lugar a un rico debate en la comunidad científica.

Quería iniciar esta categoría en mi blog, con esta noticia a pesar de que la actualidad pasa por la reunión que hoy tienen en Granada varios astrónomos especializados en la localización y seguimiento de los asteroides que orbitan peligrosamente entorno a nuestra frágil esfera acuosa.

Sobre ello y sus resultados hablaré en otro post.

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