¿Los Nuevos Ciberfascistas?

En otra pirueta más, el adalid de la lucha contra la transformación de la industria audiovisual, echa más leña al fuego, equivocándose una vez más en la línea a seguir.

Para la SGAE y en especial a su Presidente Teddy Bautista, y ahora que tienen usgaekk1n Ministerio a su disposición están creciditos; no se enteran de la situación real que representa Internet. Entiendo que de ejercer un monopolio sin cortapisas de ningún tipo durante lustros, hasta la eclosión de los actuales canales digitales de transmisión e información, con sus pros y contras, es un trago difícil de digerir; máxime cuando diriges una organización que de forma omnímoda ha velado por los derechos de autor, sin ningún tipo de control público o auditoría pública que explique a la ciudadanía, cómo reparten y controlan tanto los gastos, como los derechos.

A la par, lejos de entender que al actual mercado audiovisual y discográfico lo único que le hace falta es reinventarse, innovar y buscar alianzas con los internautas, consumidores y fans; lo que pretende es exigir cortapisas, cercenar derechos que sin duda son anticonstitucionales, por no decir preconstitucionales con toda la carga política que ello conlleva.

En concreto, la nueva idea ahora es pretender que los operadores en España cobren un canon universal a todos los usuarios de telefonía y banda ancha, porque según el gurú del copyright, todos sabemos para que se usa la red.

Es verdad. La red no tiene otro sentido, que el de exprimir los derechos de autor de todo el orbe, el resto de su utilidad es un invento de los usuarios, medios de comunicación, empresas e instituciones del mundo. ¡Señores!, por supuesto que la red se utiliza para el intercambio de archivos de todo tipo y por supuesto que hay un tráfico pirata de contenidos, pero: a) en España las acciones delictivas se dirimen ante los órganos de justicia, que para eso sirven, y no “criminalizando” a todo el mundo; y b) Insisto, o reinventan su sistema de venta y fidelización de clientes o deberán cerrar el negocio.

Acaso no se dan cuenta, que a los propios creadores se les ha abierto una ventana para estar en contacto directo con sus clientes/fans, sin necesidad de intermediarios que encarecen el producto final. No se han dado cuenta que a pesar de las cortapisas que intenten poner a la red, dentro de ella surgirán sistemas que dejarán vetusto cualquier sistema de control.

La sociedad no puede permitir, que en nombre de los derechos de autor, se cercenen derechos y menos aún los digitales por esta cuestión. Tan sólo me parecen tolerables los cortafuegos que se introduzcan en el sistema con la colaboración de los cibernautas, para impedir prácticas delictivas alienantes e intolerables, como el terrorismo, las agresiones sexuales y al honor de las personas, por poner unos ejemplos.

Fijémonos en la diferencia de herramientas y sistemas que tienen los estados para combatir estos deleznables ejemplos, aunque a veces se conculquen derechos elementales como la Patriot Act, en comparación con lo que pretende la SGAE.

La cuestión es: ahondará el Ministerio de la SGAE, perdón quería decir de Cultura, en esta propuesta. ¿Es una propuesta, o esta salida a la palestra del Sr. Bautista es una puesta en escena coordinada con quien todos sabemos?

Ardo en deseos saber la opinión, no sólo de la Sra. González Sinde, si no de la Portavoz del Gobierno, caso de que haya un pronunciamento sobre este tema en breve.

Estaremos atentos…

4 comentarios en «¿Los Nuevos Ciberfascistas?»

  1. Qué placer tenerte localizado por aquí también.
    Amigo, o se entiende que esto ha cambiado o al final se cargarán el sistema los que tanto temen que se viole. Internet es un campo al que no se le pueden poner puertas. Los royaltis no pueden funcionar iguual ahora que hace 100 años. Yo quiero descargar y no hacerlo de forma ilegal. No quiero ni ser multado ni ser detenido y, mucho menos, mantener a esa pandilla de bribones.

  2. Ea… pues va comentario. Lo que está ocurriendo con la SGAE es una de esas barbaridades absurdas en las que nos metemos en ocasiones. Efectivamente, podemos ponerla de vuelta y media por la derivación al absurdo a la que están llegando sus propuestas pero sin olvidar que no tendrían esas alas si no se las hubiésemos dado y, lo que es todavía peor, si no se las siguiéramos dando. Si plantamos cara a la SGAE, se hace inevitable también que lo hagamos al gobierno o estaremos condenados a pagar mil y un canon ridículos, algunos tan sonados como los de las descargas en la red y otros tan patéticos como cobrar por las películas que pasan en la Casa de la Cultura de cualquier pueblecito. El canon además está planteado para que todos paguen lo mismo y, por ideología y principios, me opongo completamente a eso. Me ha gustado este post, Paco, no tanto por el tema en sí, que es tan bueno como cualquier otro, sino por la forma: cabeza y corazón. Gracias por el toque y disculpa :). Besos.

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