Si España fuese un país serio…

…No tendríamos la democracia en solfa, con una clara desafección ciudadana, con un pesimismo que mezcla desconfianza en el futuro por mor de la crisis y por la actitud pasiva de nuestros gobernantes para cambiar nuestro sistema. La sociedad exige pasar de una democracia representativa a una democracia deliberativa, con TODO lo que ello implica, y los partidos siguen sin darse cuenta de este cambio de paradigma democrático.

…No tendríamos una Constitución anquilosada en el pasado de la Transición, como un punto de no retorno donde nuestra Historia comienza y termina a la vez. Con esa sensación de que el tiempo se detuvo allí, y allí ha de vivir continuamente nuestra sociedad.

Sociedad que ha cambiado y que necesita avanzar, dejando atrás viejos dogmas y viejas creencias. Nada es igual desde la década de los 70′ en España y en el mundo. Por no hablar de los temas aparcados en su confección. Hemos de superar miedos y enfrentarnos al futuro, para dejar a las futuras generaciones un país mejor.

Pero esto último se antoja difícil, ya que tras años de recortes, sufrimientos y empobrecimiento generalizado de nuestra sociedad, estamos cerca de alcanzar el Billón de Euros de déficit público, y por lo tanto van a ser esas generaciones futuras (y las presentes) las que vamos a pagar la gestión funesta de estos años, por no hacer frente al verdadero enemigo de la sociedad: el dogma ultraliberal de que los mercados se autorregulan y son eficaces por sí mismos. ¿Alguien se traga esta patraña? El siglo XX fue el testigo de que el marxismo producía monstruos, el comienzo del siglo XXI ha sido testigo de que el capitalismo neoliberal genera pobreza y cercena la libertad de las democracias.

Toca avanzar y superar los viejos dogmas ideológicos. Debemos encontrar un sistema que nos permita avanzar como sociedad, sin olvidarnos de quien más necesita a la sociedad, de establecer un sistema que permita que ningún talento se pierda y que en condiciones de igualdad se afiance un sistema de meritocracia y sostenibilidad del sistema productivo. Solo tenemos un planeta, y debemos cuidarlo.

Pero, seguimos sin ser un país serio, por mucho que sepamos que debemos hacer algo…

Tenemos una monarquía moribunda, que hace aguas por doquier, con la corrupción corrupciónacechándola, lo de la Infanta Cristina es de juzgado de guardia e insulta a cualquiera, por no hablar de su marido y las prebendas que se ejercen en el entorno del monarca. Las monarquías son ecos del pasado, que no encajan en sociedades modernas. Dejemos a la aristocracia para el papel couché, no tienen sentido en el encaje constitucional de una Europa Federal.

Por no hablar de la pléyade de “iluminados” que gestionan el sistema eléctrico español. Sistema que fue privatizado, para que algo que era de todos, se convirtiera en algo de unos pocos, mal gestionado, haciéndonos creer que tienen pérdidas y que encima nuestro sistema no desarrolla alternativas de competencia real en el sector, dado que todos nuestros exgobernantes (da igual el color) acaban formando parte de sus consejos de administración.

Cansado de que todos los episodios de corrupción de unos y de otros, se resuelvan con un “y tú más”. Cansado de que en este país no dimita nadie cuando no hay defensa posible. Partidos, cuyos dirigentes cobran en negro con dinero de empresas a las que hacer favores, gente que falsifica sus títulos universitarios y que jamás han experimentado qué ocurre en la empresa privada, en la cola del paro o estar en una lista de espera…

Cansado de políticos y políticas que defienden a sus subalternos que mezclan sus asuntos públicos con los privados, sacando “tajada” a costa de los contribuyentes: la ciudadanía.

En definitiva cansado de ver que nada cambia, para que todo cambie en sus vidas, pero no para mejorar la sociedad.

La Política es una de las funciones más necesarias de la vida de una sociedad. La función pública y el arte de gobernar es una digna y necesaria vocación que hace avanzar a las sociedades.

Pero eso ocurre en sociedades serias. ¿Seremos capaces de conseguir que España vuelva a ser una sociedad seria?

Sí, el día que superemos que si “los nuestros” y “ellos” cometen fechorías, los señalemos TOD@S con un dedo acusador, la justicia actúe, devuelvan lo robado, y devolvamos la dignidad a la labor política.

Y a ese día aspiro. Se que tiene que llegar, por NUESTRO futuro como sociedad.

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