Libra (≋): killer App o el monopolio mundial de una wallet electrónica

Mucho se está escribiendo sobre Libra, la moneda electrónica de Facebook. El enésimo intento de Zuckerberg para dominar la red, sobre las otras BigTech, y en esta ocasión ha escogido el movimiento más disruptivo: utilizar su ecosistema de redes (Facebook, Messenger y WhatsApp) en una especie de “banco electrónico” mundial. Y sí, da miedo, de entrada.

Soy un firme defensor de que las tecnologías DLT se extiendan como la espuma para construir la Web3, la web del valor añadido, que nos devuelva a los usuarios el control de los datos. Y ello pasa porque la más conocida, el Blockchain, pueda extenderse y experimentarse lo máximo posible.

Es más, hacen falta muchas blockchains que interactúen entre ellas (multichains) y que puedan generar nuevos estándares (varios) y nuevas escalabilidades. Tenemos que entender que el Blockchain no está preparado para resolverlo todo, pero en conjunción con otras tecnologías, ayudará a mejorar procesos y a (re)definir nuevos, lo cual afectará a cualquier tipo de negocio, como ya está ocurriendo. Y tal como pasa con cualquier tecnología incipiente esto lleva tiempo, hasta su maduración.

Pero Libra, es otra cuestión. Se ha anunciado que es una suerte de criptomoneda (no lo es), es un remedo intermedio de dinero electrónico, que aprovecha algunas fortalezas de blockchain (en especial su capa de seguridad y su sistema de gestión del doble gasto), pero en realidad es una stablecoin, si hacemos caso de lo que se expone en su White paper (en español).

No obstante, Libra es una oportunidad para extender el conocimiento y nuevas utilidades de lo que supone el blockchain. Sin duda Libra puede ser la killer App del sector Fintech por su potencial capacidad de llegada a millones de usuarios (2.400 millones para ser exactos, incluyendo las cuentas falsas) en todo el mundo. Este es el potencial de la plataforma de Facebook.

Ahora bien, la filosofía Blockchain va en contra de lo que significa el modelo de negocio de Facebook: la gestión y venta de nuestros datos personales. El movimiento de Facebook, además de osado (querer competir contra el mercado bancario) es muy arriesgado (revertir su modelo de negocio basado en nuestros datos). Lo que Facebook quiere ser es una Plataforma de Pagos basada en la stablecoin Libra con su propia cartera digital (wallet) que se llama Calibra. Este es el quid de la cuestión. Facebook quiere que la mayoría de las transacciones económicas de sus usuarios (principalmente micropagos) pasen por su red.

Recelo no es lo que tengo, es pánico. Que Facebook torne en un sistema de gestión de pagos a escala planetaria no deja de ser una tecnopesadilla. El avezado lector me dirá, pero si tiene el apoyo de Visa, Mastercard o Paypal, ¡por supuesto! están llamadas a ser las grandes perdedoras en la intermediación bancaria mundial. Blockchain es la revolución por lo que supone: desintermediar cualquier mercado o sistema de procesos. [Nota: no en vano Visa está reclutando e invirtiendo en blockchain lo que no hacen grandes multinacionales que podrían integrar esta tecnología con menos riesgos]

Desconfío de Libra, por quien la ha creado y sus intenciones, y el grupo de desarrollo de la moneda, su ubicación: Suiza, no propone nada nuevoo confiable más allá del actual sistema bancario. Y su modelo revolucionario está muy lejos de lo que supone una DLT. Lo que pretende es adueñarse de parte del mercado de intermediación bancaria entre usuarios (nosotros) conectados en la mayor red social del planeta (y con Whats App como puente para gestionar las transacciones). Puede cambiar el modelo de negocio bancario, siendo no un oligopolio sino un monopolio.

¡Libra no es una criptomoneda!

Comenzará cobrando intereses a los bancos, para no cobrar a sus usuarios, y cuando estos entren en el sistema, cambiará las reglas del juego: sus reglas del juego. Lo siento, yo no lo voy a hacer. NO voy a ayudar a crear el mayor banco del planeta con una pseudocriptomoneda creada por los futuros perdedores del sistema. Puede transformar desde el minuto 1 el sistema monetario.

¿Podemos confiar en quien ha destrozado el marco de la privacidad de nuestros datos y la manipulación deliberada de la realidad con algoritmos para alterar nuestros sistemas democráticos? La respuesta es clara: NO

Es más, yo no voy a pagar en “marks”. Perdón, Libras quería decir…

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